miércoles, junio 18

Ol'kin



And death shall have no dominion.
Dead men naked they shall be one
With the man in the wind and the west moon;
When their bones are picked clean and the clean bones gone,
They shall have stars at elbow and foot;
Though they go mad they shall be sane,
Though they sink through the sea they shall rise again;
Though lovers be lost love shall not;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
Under the windings of the sea
They lying long shall not die windily;
Twisting on racks when sinews give way,
Strapped to a wheel, yet they shall not break;
Faith in their hands shall snap in two,
And the unicorn evils run them through;
Split all ends up they shan't crack;
And death shall have no dominion.

And death shall have no dominion.
No more may gulls cry at their ears
Or waves break loud on the seashores;
Where blew a flower may a flower no more
Lift its head to the blows of the rain;
Though they be mad and dead as nails,
Heads of the characters hammer through daisies;
Break in the sun till the sun breaks down,
And death shall have no dominion.

Dylan Thomas

martes, junio 3

Babbling on Babylon






When I look carefully
I see the nazuna blooming
By the hedge!
Basho
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...el lugar con el que soñaba de niño. Mi Everest, mi Meca.

Los lugares en mi siempre son internos, así como cualquier viaje, así como la vida.

Los planos y la tridimensionalidad del lugar recalcaba una belleza y elegancia nunca antes vista por mis dendritas; más sin embargo, mi camino fue entre miradas de flores asustadas...

Es triste admitir que desde siempre, el miedo nos ha llevado a crear una omnipresencia a nuestro lado, consecuentemente ahí estaban esas esferas vacías, apuntando con su ausencia de ojo a los jardines humanos, amenazando con su juicio la fragilidad de nuestras alas.

Es triste aceptar que la omnipresencia nos exige rendir nuestros nombres y el aroma de cada uno de nuestros cabellos. Cuando el sol se llama miedo, las flores prefieren agachar su mirada, recoger el color de sus pétalos y crecer en lugares apartados y sombríos; así fueron mis pasos, entre un jardín que lentamente se perdía en un hielo amurallado.

El mundo dejó de ser ya un área de juegos, la libertad es una mariposa que prefiere quedarse en su capullo. Vivimos en una gran Babilonia que vierte en sus ríos el óxido insípido de las religiones y los idiomas, una ciudad de silencios, que se despierta de noche y adolece la ignorancia misma de su nombre...

Debajo de los rascacielos y acariciainfiernos, viendo pasar a los portes, yo le preguntaba a los tulipanes, ¿Quiénes realmente somos?... y los tulipanes giraron y me respondieron: ustedes son solo el pegamento que evita que su foto se caiga de sus pasaportes.

Babilonia ha cumplido con su labor de división, nos está ganando. El verde de un bosque se incineró ya hace mucho tiempo por el verde de un billete... ¿Qué le queda al planeta por sufrir? para que nosotros sus hijos quebremos nuestras manos y sembremos las lágrimas de un mejor mañana.

Caía la noche y la ciudad era mía. Fui sin ser mi yo y soy ahora algo muy pequeño, más pequeño aún que Momo. Ella, niña linda, cuánta razón tenía al prevenirme de los hombres grises...

Mis pies cansados, seguían caminando por rincones y esquinas, algún lugar en donde el tiempo se detuviera y encontrara yo a la vida.

Y la vida la encontré en la tercera rama de un árbol de maple que bifurcaba hacia el segundo anaquel de una biblioteca, en el sexto libro, justo en las tres primeras palabras del cuarto capítulo.

Aquella frase laberinto desenbocó en el sonido de un sax en el metro. Seductoramente me introduje en la boca del sax, subía por su cuello de cisne hasta volcarme en su infinito en la más obvia de las elegancias.

El multi-verso de miradas dibujaban la tímida sonrisa en los labios de una mujer, en aquella mesita de un café. Su taza y la crema girando improvisadamente en vórtice me llevó a una conversación somera en un bar de jazz.

El balanceo ciego de la música al fin me llevó a la poesía escrita por mi hermano a quien reencontré después de compartirnos nuestros abismos recorridos y en ese abrazo decirnos: finalmente hemos llegado.

Si bien la vida en el neoliberalismo es como una flor enterrada en un invierno, diminuta y desapercibida, no se cansa de recordarnos que está ahí, latente, esperando que una mano descongele el hielo que la quema. Los hombres grises con sus portafolios y sus atuendos sombríos seguirán borrándose detrás de los números y del segundero, inevitable ya la caída de su Sistema. Sabemos ya que al extender nuestras manos, las flores deshielan su silencio y resplandecen en un rinconcito, pacientes a que una mirada arcoíris las contemple...

Tal vez la cantidad de hielo ya sea demasiada y la escases de manos cálidas no alcancen para salvarnos de este Sistema que no se cansará en invadirnos hasta introducirse debajo de nuestra piel. Tal vez sea ya demasiado tarde para evitar tal colapso, pero no por ello dejemos de sembrar nuestras semillas a la orilla de nuestro camino, porque bien sabemos que el sol se acerca con un nuevo rostro y derretirá el frío de los corazones.

En aquel día final solo quedará eso, una calle hecha de flores... un camino para que un niño de nuevo empiece a nombrar el mundo... y recoja los pétalos y los eleve en estrellas...

Hoy tan solo escucho los grillos en el titilar de las estrellas. Seguramente, en el previo mundo, alguien sembró su canto para que yo en este instante, retratara mi vida en la oscuridad de la noche... mañana, quizás mañana alguien se teja un collar con los pétalos de mis días.

eric



viernes, mayo 30

Flaming June



I don't know if I was simply too weary to be witty, scathing or sardonic that day.

Instead, I was lucky enough to hear that name, it made me feel light-hearted. June...I felt like she could be my friend. I thought we would talk about books and life and lovers, poetry and politics.

The color of her gown was vibrant and liquid; juicy like overripe thai fruit. I could felt the gossamer folds running like water between her thighs; cool and silky on her fevered skin.

The ocean breeze caressed her, whispering accross her skin and coaxing the aroma of jonquils and baking bread from her hair. It carried the faint, delicious promise of summer rain.

I was wondering if it was the sun that had warmed her, or a lovers touch. I wonder if it was the exhaustion of ardor that tranquilized her or just the limpid peace of a perfect night.

I was brimming with contemporary disquiet, loaded with cares and concerns that June would find bewildering.

I longed for her contenment and langour. Sometimes I think if it was the beauty of a lie that made a bubble of stillness, and when it burst, the tang of salt on my lips tasted an effervescent dream...

I could stole her serenity for just a moment. It was that thought that cheered me.

I found solace in her.


Mizpah


jueves, mayo 22

In the Wide World




在广阔的世界上,我想
万物是一致的.
禽兽、树林、沉寂的旷野
要呼吸,要变化 在悄悄之中发生……
星宿有它的缄默,岩石有自己的悲伤
要倾诉,要流泪
还要披上时空的风霜。



In the wide world, I think to myself
All beings are one.
Birds and beasts, forests, still wilderness
Want to breathe,
want to change inside quietly quietly......
Silent star, sorrowing stone
Want to speak, want to weep
Still want to scatter frost on empty wind.


Mizpah


domingo, mayo 4

Clear to take off


Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos lazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada. Retoñarán aladas de savia sin otoño, reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado, que retoño. Porque aún tengo la vida.

Miguel Hernández

viernes, abril 18



"No es gran cosa la que se elige. Ni el momento de nacer, ni el nombre que llevamos, ni el color de los ojos, ni aquellos que más tarde nos herirán por haberlos amado.

Surgidos de un deseo que para nosotros será siempre ajeno, marcados con hierro por el lenguaje y el lugar que, incluso antes de que fuéramos concebidos, nos habían sido destinados como nuestros por otras personas, con la venda en los ojos gritamos libertad y morimos a ciegas."



Pierre Rey


domingo, abril 6

Free butterfly





“El objeto se alcanza por la vía de una búsqueda del objeto perdido. Por
el solo hecho de esta repetición se instaura una discordancia. El sujeto está unido con el objeto perdido por una nostalgia. El nuevo objeto se busca a través de la búsqueda de una satisfacción pasada: es encontrado y atrapado en un lugar distinto a aquél donde se lo buscaba”


J. Lacan

Hay un lugar que se devela cuando un párpado se abre a la mitad, es un horizonte invertido, es un sol negro y vacío, es una luz igualmente invertida, que ilumina con su oscuridad a aquel territorio de sueños y promesas que guardamos desde que las palabras nos permitieron tener memoria.

Es un lugar que lo causa todo, un lugar que hace que la humanidad se mueva, un lugar que permitió que toda la humanidad dentro de mí, se abriera una vez más a través de mi mano, para que otra mariposa llegara y me advirtiera, que sus alas serían translúcidas, que su nombre no existiría y que su tiempo no se mediría con relojes…

Ustedes saben que de lo único de lo que nos podemos agarrar cuando nos vendamos los ojos, es de la fe. Una fe encendida ya no de la premisa de “hágase Tú voluntad así en la tierra como en el cielo”, si no una fe que duda, que es encendida desde la voluntad cuyas alas son de deseo. Un deseo que se confunde con la necesidad de alimento y de cobijo.

Un deseo que es función de libertad y que nos muestra el hecho de que estaremos condenados a ser libres sólo bajo (la) palabra, una palabra que en el momento de ser pronunciada, hace que la mariposa inevitablemente vuele, por el hecho de que no hay palabra alguna que la nombre. Una mariposa cuyas alas anunciaban ya su partida, en el mismo momento de su llegada.

Pero en esa eterna brevedad, en la que ese lugar es re-conocido, hubo que dejar que la mariposa causase en nosotros lo que tenía que ser causado, para que la vida se siguiera moviendo, y se siguieran escribiendo poemas y plasmando lienzos.

Hermanos y hermanas del jurado, el solsticio abrió aquel capullo, el sol secó sus alas y la luna serenó los ayeres. Hoy, me he comido a Chronos, y aquella mariposa que quedó tatuada hace tres abriles permanecerá siempre como un recuerdo hermoso; y hoy, esta otra y misma mariposa que emprende de nuevo su vuelo, me ha dicho que sus alas fueron blancos lienzos, y que fui yo quien plasmó inéditos colores, formas, ideas y sueños…

Libre mariposa que me ha brindado libertad; a ti te digo vuela… vuela hacia tu propia libertad…

Mizpah