viernes, diciembre 28

La esquina está doblada



Cuatro lugares
para un desenlace incertidumbre,
¿el tiempo? un testigo invisible,
las piedras se acumulaban en la ceguera hecha camino,
preguntas a la luna, al ayer, al misterio...

Mirada de infancia, fémina de tierra, corpórea, ligera...
alma vieja, niña sabia, un espejo a sus espaldas,
¿será la vértebra perdida en mis columnas,
la gota vertida en mis sexenas?

Cayó de la noche,
me habló del silencio,
diluyó los hubieras,
y de allá;
de donde las estrellas duermen su muerte,
nació...soñó...deseó...

Las esquinas se doblaron
como lo hacen las palabras,
neblina en los ojos,
sonrisas en sus yemas,
¿de qué está hecha la palomita?
¿en dónde estará su herida?
¿seré yo la sal? ¿seré yo la brisa?

Bajemos ya bonita, el árbol,
el grillo, la fuente y la esfera
nos esperan...

Alegre de su cóncavo abismo,
tumba y vientre de mi deseo,
mariposa fracturada de sus alas,
guía ciega, fumbleante, furtiva,
sus labios traspasaron ya
todas mis pupilas...

Acá la tierra,
acá la piel,
acá se cae el velo...

Zarpemos pues, bella...
hacia donde el horizonte se arquea,
hacia donde el firmamento se asesina...
eric

jueves, diciembre 20

La apariencia del árbol



Dame sed, no agua,
fulge el mar rueda del retorno,
simple el sol cuando amanece,
duele como amar a dios sin verlo,
es la espera un postigo
que se cae de herrumbe,
manos de nostalgia hundiéndose
violenta en nuestro pecho,
es la dulce temporal rendija,
que navega fieltros de aire
para escuchar la voz amada,
como vestido íntegro de novia.

Soy solo y no me olvido,
desde el día en que me parieron
tres cuerdas graves,
soy sordo, necio, bajel sobre mi odre.

Soy ciego, torpe, enamorado.

La vida como un sufrimiento pasajero.



Mario Alonso

lunes, diciembre 3

Asking for a turning point




...higos terrenales, pendientes que cesan en las nubes,
se sigue germinando la nada,
esto es sólo una tierna ceguera del tiempo...

...el último acorde del contrabajo
abrigando al otoño en su agonía,
el eterno murmullo del cello,
en perpetúo recuerdo de un verano
extraviado para siempre...

Marte calla.

...el abismo se enciende en neón litúrgico,
casi ya no le quedan afroditas a éste pastor...

...el más fecundo diálogo
es el que se erige sin palabras,
desde la inocencia
de quien vive un instante,
ignorante de la libertad que disfruta,
previa al encarcelamiento del lenguaje...

...así...

...tan sencillo como subir una resbaladilla y gozar
de la caída, gozar de esas eternas repeticiones hasta
que ya no haya más desfiladeros que rodear...

¿es posible?

...tan solo quiero encontrarle una esquina al tiempo,
para doblarlo y continuar otro rumbo...

...turning point,

¿dónde estás?



eric

martes, noviembre 27

Across the Universe



Para que la existencia efímera de un ser humano permanezca en constante adolescencia, ¿cuántas veces se necesita construir un sueño para ser testigo luego de su derrumbamiento?

Si la inocencia es una etapa mítica en que la razón es tan solo una vieja y aburrida responsabilidad, ¿qué pasa cuando el dolor de la muerte arranca de tajo el frágil velo de las ilusiones y los anhelos? ¿qué es lo que queda al final?, después de que el amor se convierte en un figurin de aparador tan rídiculo en su precio, que uno se conforma en señalarlo del otro lado del cristal, preguntándose por la existencia de ingenuas personas capaces de comprar tan fatuo objeto.



Ideales progresistas, anhelos infantiles sin sustento alguno en un mundo en donde el color gris se ha apoderado de todo, si el sistema al que incesantemente se le quiere derrocar recorre nuestras mismas venas y se ha filtrado ya hasta en lo más íntimo de nuestro ADN.





Hay una suerte de desencantamiento de cada arcoiris que se dibuja en el cielo, y las promesas de un mejor mañana para la humanidad suenan tan huecas, que lo único que habrá que hacer es esperar con una buena taza de café en las manos, a que la historia se nos repita hasta el hartazgo y el absurdo, porque al parecer no hemos aprendido de los errores del pasado...


Al parecer, como decía Borges, la historia del tiempo se comprende en la historia de todos los hombres, y un solo hombre en su tiempo ha vivido en sí mismo, la historia de toda la humanidad, a saber, lo esencial en experiencias, digamos, dolor, decepción, deseo, amor, frustración, pérdidas, enfermedades, felicidad...




Con cada generación que sueña, se decepciona, ama y muere, la humanidad se depura a sí misma en su tiempo y en sus experiencias, atesorando en la memoria las heridas de la infinidad de intentos que hemos llevado a cabo para cambiar las cosas en nuestro mundo...




Pero en fin, los seres humanos estamos enfermos de lenguaje y nos sanamos a nosotros mismos con palabras hechas arte o con arte hecho palabras, y musicalmente, aquella banda de Liverpool, en sus cuatro enigmáticos elementos, vivió y continúa viviendo lo que toda la humanidad ha vivido en su tiempo, de levantarse a costa de todo y a pesar de sí mismos, para expresar un ideal, sin importar cuan inalcanzable y utópico éste sea...

Y tal parece ser que ellos escribieron un legado invaluable para las siguientes generaciones, que seguiremos soñando por cambiar las cosas, a pesar de nosotros mismos, aún cuando el sistema y el stablishment hagan hasta lo imposible por destruir nuestros ideales...





Hoy, en medio de una guerra absurda que se repite como hace ya 40 años, en medio de una hipocresía eclesiástica prostituida a los gobiernos imperialistas que someten a un régimen a las culturas ancestrales, con la falta de idealistas que encarnen ideales, y con una triste realidad mercantil y consumista... se vuelve eternamente necesario recordar aquél mantra:




Jai Guru Deva OM




Y creer y confiar en ese ilimitado e inmortal Amor que sigue brillando a nuestro alrededor como millones de soles y que nos sigue llamando una y otra vez a través del universo...




martes, noviembre 20

Writing a poem



De la ínfima brevedad
en que una noche se quiebra,
un milagro se desdobla inesperado,
un papíro de piel se sorprende
en el momento en que la tinta
se tatúa para desvanecerse...

Es en ese secreto nocturno,
donde la luz se envuelve en pausa:

donde la respiración
envuelve una voz
para quedar sin habla,

donde la pupila
envuelve una mirada
para quedar sin máscara...

Sin precipicios que saltar,
las alas se yerguen
para unir los horizontes,
para callar a los silencios...

solo así se puede escribir
un poema sin metáforas,
un misterio sin verdades,
un enigma sin deidades...

solo así se puede amar
durante la brevedad
eterna de un instante...

En el acto mismo en que
el deseo se inscribe,
sin saber realmente
lo que la pluma dice...

Crepita en lluvia
la superficie del papíro,
con sus letras invisibles,
con sus voces insonóras...

solo así un cuerpo
se libera,
al saberse leído,

solo así un poema
se condena,
sin saberse escrito...



eric

martes, octubre 23

Tácticas de Otoño



El amor encuentra su desierto en la perpetuidad del otoño, en esa caída como vaivén en la que el viento helado proclama cada desilusión; es una ventizca para la razón y su intento por darle de beber al sentimiento, colores que le recuerden primaveras y veranos...

Los recuerdos llueven moribundos, la hojarasca es un océano desprendido de los arboles, desecho y sustracción de aquel sueño de sílfides, dragones, sombras lunares y delfines...

Previo a la desolación invernal, el otoño es un amor en incesante despedida de su tronco, es una hoja moribunda, incierta y viajera en el viento...

El otoño es un descanso reflexivo, es la mano de mi padre, es el sol con sus rayos oblicuos, es el primer frío del año...

El amor es nostalgia que sabe a otoño, arboles a la orilla de una vereda oculta, crujiente en millares de hojas secas, camino discontinuo, un horizonte perdido...

El otoño es ella y su recuerdo, es el deseo de que el tiempo se hubiese detenido en aquella banca, en aquél abrigo de su abrazo...

Es un momento que no cesa, es un equinoccio en péndulo, es una caricia extraviada, es un letargo impenetrable...

El otoño es eco de ayer...

El amor es siempre amor en ocre nostalgia...
eric

domingo, octubre 7

Instante



El tiempo escurre las nubes sin importarle cuántas estaciones habría que razonar; la arena cuenta los mundos a los que pertenecemos, sin que nada ni nadie nos permanezca...

Una constelación marina se confunde con una caricia perdida en una ola hecha de ayeres; Marte sabio y terreno, nunca te puedo llegar a eclipsar porque estás muy cerca, porque estás muy lejos...

Una montaña me lloró sus recuerdos, sin que los rios humedecieran la virginidad de mis dendritas; escuchar la cordura en un grillo poeta, y la noche simplemente es lo más sensato en mi existencia...

Cárcel de palabras, sílabas hechas alas...

¿Hasta cuándo este collar de instantes?

¿Hasta cuándo la oscuridad dejará de escribirse?

¿Hasta cuándo el velo de la Luna?

Mi piel, mi mirada, buscando una luz sin que al tocarla se derrita...

... ya no sé cuál es mi nombre...




eric