domingo, febrero 24


Sueño que es una noche fresca, casi liquida...

Sueño que tan solo yo puedo contener esta pequeña sensación de paz oceánica que me embarga en noches como esta.

Me gusta pensar que son mis marinos ancestros, los que llaman desde muy lejos.

Sueño que cierro mis ojos y que una transformación empieza... una a la que le he temido desde niño.

Sueño que la negrura de mi nada comienza tornarse azul y que el frio nocturno es ahora la humedad hecha calor en mi interior.

Sueño que las palabras que conozco se van derritiendo una a una.

Sueño que también se derriten mis recuerdos, mis miedos... mi dolor.

Sueño que mi piel empieza a enfriarse y que pequeñas punzadas liquidas amarizan en mi rostro.

Sueño que una luz me llama en el más conmovedor de los silencios.

Sueño que estoy llorando y que cada lágrima da por terminada mi vida tal y como la conozco.

Sueño que me incorporo.

Sueño que soy esa misma luz.

Sueño que esa luz me da la libertad de escoger un nuevo cuerpo.

Sueño que lo comprendo todo en un instante eterno.

Sueño que mi cabeza asiente.

Sueño que soy un Delfín.

Sueño que regreso de nuevo a esta realidad tan esteril que impregna mi mundo.

Sueño que mi interior es fértil.

Sueño que deseo seguir nadando por siempre...


eric