viernes, abril 30

Rojo




El ayer está hecho de manzanas, 
de vino escurrido y de fresas en los labios. 

El ayer está hecho de granos carmesí, 
de misterios cobrizos, 
de sangre agonizante. 

Recuerdo esa tu bufanda
que como serpiente
descendía por el árbol,
enardeciendo tu nombre
bordeaba tus desbordes.

A la piel le gusta 
recordar en silencio, 
aquella inmediatez 
con la que enrojecías,
la métrica de tus suspiros. 

La ley suspendida
hace de la transgresión
un trémulo olvido. 

Heme aquí de nuevo
delirándote en el infierno,
la más dulce de las condenas,
el más amargo de los castigos.

Mizpah